Reflexiono en torno a la noción de naturaleza por medio de pinturas y fotografías de paisaje que suelo combinar con recursos literarios y un sentido de aventura. Trabajo con lo sublime y lo pintoresco como categorías heredadas que, al activarse en el presente, revelan su persistencia y sus límites.
Exploro la Araucanía Andina o Pewenmapu, la tierra de la araucaria o pewen. Retrato un ecosistema cuya historia evolutiva se remonta al Jurásico y que hoy retrocede ante el avance de lo humano. En el camino, construyo una fisonomía de La Frontera.
Entiendo la imagen como un escenario donde naturaleza y artificio se articulan. Lo pictórico y lo fotográfico operan como cualidades móviles. Procedimientos y apariencias circulan entre medios y desestabilizan sus jerarquías. Lo manual puede leerse como procedimiento mecánico, y el registro como intervención.
Aprovecho las estrategias documentales de la fotografía para crear memorias visuales, y la plasticidad del óleo para alterar las atmósferas de paisajes salvajes. Pinto al aire libre y fotografío las pinturas en el lugar —el mismo lugar al que he llegado con asombro y que luego he manchado.