El volcán Villarrica tiene en su cráter una laguna de lava activa y es uno de los pocos en el mundo que emite de manera frecuente partículas incandescentes. Ubicado en el sur de Chile, en la Región de la Araucanía, sus alrededores fueron habitados durante siglos por pueblos originarios organizados en pequeños grupos autónomos. Tras la ocupación del territorio por parte del Estado de Chile en 1883, la zona comenzó una acelerada transformación.
Si en un principio causaron interés la madera y el paso fronterizo hacia Argentina, luego fue la belleza natural la que impulsó el desarrollo económico a través del turismo. Hoy, el Villarrica o Rukapillán convive con una geografía humana diversa. El fuerte aumento de la población, junto a los daños producidos por industrias como la salmonera y la forestal, han provocado problemas ecológicos serios: contaminación de aguas y pérdida de biodiversidad.
36 vistas del volcán Villarrica es una serie de fotografías de paisaje que retratan escenas cotidianas donde se observa el volcán Villarrica. La diversidad de habitantes del territorio del Villarrica se manifiesta en los distintos paradigmas que modelan la aproximación de las personas al paisaje. El que impera es el paradigma del crecimiento económico. Pero hay además una confrontación entre ellos, cuyos resultados han sido la falta de diálogo, carencia de políticas públicas y hábitos personales inadecuados para encarar las problemáticas medioambientales. Para comprender los paradigmas 36 personas fueron entrevistadas. Los pasajes más relevantes fueron transcritos de manera literal y se presentan como voces anónimas.
36 vistas del volcán Villarrica representa una multitud de miradas que –aun siendo opuestas– convergen en el también llamado Kütralpillán, el espíritu del fuego.




































