1/ “Del caminar sobre hielo”, ¿por qué ese título? No pensé en Herzog ni en su libro mientras avanzaba por la superficie congelada del lago Huinfuica, el 28 de julio de 2024. Pensaba en lo inesperado y fantástico de mi experiencia: “esto ocurre en películas y series”. No estaba preparado para vivirlo.
2/ Mauro me vio quieto en la orilla y me dijo: “Es playa. Si se rompe no te ahogarás: te llegará a las rodillas”. Sabía que no iba a ahogarme —jamás moriría así, menos junto a mi hermano y menos aún tras leer que el hermano de Friedrich murió en un hielo roto—, pero me aterraba la idea del frío que no acaba, la posibilidad de temer que el calor ya nunca volviera. Y además temía que, si caía, querría a un tiempo regresar y permanecer ahí, en el bosque, helado y húmedo.
3/ No pensé en Herzog cuando pisé ese lago congelado, pero sí hemos hablado mucho de él con Mauro desde que esto comenzó; de él y de su librito, “Del caminar sobre hielo”. Aquí, en cambio, qué extraño: ¿cómo es que hay una única mención de su apellido? ¿No hay alusiones y elipsis, tampoco?
4/ Herzog, hielo, volcán. Mauro, hielo, volcán. Tal vez le hice el quite para no sonar obvio. Idiota.
5/ Tal vez el hielo del título de Herzog no sea literal. Tal vez la metáfora es que siempre caminamos sobre hielo, que no hay suelo firme que nos dé el calor que queremos. Y leer el título así quizá ayude a tolerar el delirio de la aventura del libro: porque el mundo no iba a cambiar si Herzog caminaba de Múnich a París, en pleno invierno, como él lo creyó, según dice.
6/ No: ni Herzog ni el libro ni su aventura delirante requieren ayuda. No hay nada ahí que sea más delirante que, no sé, mirar el celular en el auto mientras avanzas por una calle vacía confiando en que nadie saldrá al paso sorpresivamente.
7/ Es difícil contar la rutina banal de un pintor en su casa, a los pies de un volcán, que cada mañana come una omelette y luego pinta, incluso si el volcán de esa escena lleva años activo. Porque la idea no es enaltecer o mistificar lo que hace. La idea es reconocer que en la creación de la obra hay trabajo y hay tedio y el artista necesita ayuda para levantarse y hacer su pega.