Tuve esta escena pegada sin saber con certeza de dónde venía. Tal vez sea falsa, le dije a Mauro. La escena es así:
Un niño juega en el hielo; corre o patina. El hielo se quiebra y el padre corre a sacarlo. Pero es imposible, porque bajo la superficie congelada el agua todavía fluye y la corriente se lleva el cuerpo del niño, quizá ya muerto. El padre, sin embargo, sabe más: anticipa la trayectoria del hijo, abre una segunda fractura en el hielo y saca al hijo de vuelta a la superficie. El hijo vive.
El hijo, el niño, es (solo ahora lo sé: lo prometo) Peter Prior, el novato de “True Detective: Night Country”. Y su padre se llama Hank Prior, y es el imbécil de “True Detective”, y su cuerpo parece sacado de un cuadro de Egon Schiele.
Pegado, vi también esa escena en que un padre escucha gritos de angustia de los vecinos y descubre que el niño hundido bajo el hielo y perdido para siempre es su hijo. El hijo había querido patinar y el padre se lo había prohibido. Hasta que una mañana, haciendo sus propios cálculos, el padre concluyó que, por fin, ahora sí, era totalmente seguro que el hielo resistiría. El hielo no resistió: se rompió y abrió una fisura y ya no hubo más hijo.
La escena (gran parte inventada, por cierto) es lo que resultó después de muchos años de ver y recordar “Dekalog: One”, de Kiéslowski; el niño se llama o llamó Pavel.
Y ahora mientras escribo está también presente una escena aún más vieja, de “La profecía II”, que es la que peor recuerdo: Demian, el anticristo, hace que el hielo se quiebre bajo los pies de los niños y adultos que juegan hockey. Un tipo se hunde. Y, aunque intentan rescatarlo mientras lo ven desplazarse, llevado por el agua helada que avanza sin apuro y sin descanso, son negligentes, son torpes; son menos que el hielo y el demonio, y no logran salvarlo.
Aquí el cuerpo perdido en el agua helada es adulto. Su muerte, sin embargo, tiene autor, y ese sí es un niño.
No hay hielos rotos en el proyecto de Mauro ni niños ahogados, pero igual pensé en todo esto mientras él caminaba sobre el hielo: sobre el agua congelada de una laguna en la cordillera, un día espléndido hace un par de meses.